La salud mental es un riesgo invisible que las empresas no quieren medir.
En muchas empresas y organizaciones, la Seguridad y Salud en el Trabajo se asocia principalmente con riesgos físicos, químicos o biológicos. Sin embargo, el riesgo que más está creciendo dentro de las organizaciones no siempre se detecta ni se gestiona adecuadamente.
La salud mental se ha convertido en uno de los factores más determinantes del desempeño laboral y, paradójicamente, en uno de los menos evaluados.
Por esta razón, la gestión de los factores psicosociales debe incorporarse de manera formal en el Plan Anual de Seguridad y Salud, con acciones concretas que permitan su evaluación, control y seguimiento sostenido.
El estrés crónico, la fatiga emocional, la presión por resultados y la sobrecarga operativa rara vez aparecen en los indicadores tradicionales. Se mide la producción, però no el desgaste humano. Se evalúan los equipos y la infraestructura, però no el agotamiento psicológico del trabajador. Esta omisión genera un efecto silencioso: aumento de errores, disminución de la concentración y mayor probabilidad de incidentes, eventos no deseados e incluso accidentes laborales.
La Organización Mundial de la Salud reconoce el burnout como un fenómeno relacionado con el trabajo. Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo advierte que los riesgos psicosociales impactan directamente en la productividad, el ausentismo y la seguridad.
Un trabajador mentalmente saturado no solo reduce su rendimiento operativo; también altera procesos cognitivos esenciales para su seguridad. La fatiga mental disminuye la percepción del riesgo y aumenta la probabilidad de errores humanos, especialmente en entornos de alta exigencia. Bajo presión constante, el cerebro prioriza terminar la tarea antes que evaluar el peligro, lo que provoca omisión de controles y menor adherencia a los protocolos.
Además, la saturación emocional afecta la comunicación efectiva y debilita la toma de decisiones seguras.
Por ello, la gestión de la salud mental no es un complemento del sistema preventivo; es un componente esencial de la seguridad organizacional y una responsabilidad estratégica de la alta dirección. Aprendamos seguridad con IOP
